martes, 21 de julio de 2015

ANA GORRÍA


ANA GORRÍA

(Barcelona, 1979)



Ana Gorría vive en Madrid desde su infancia. Ha publicado los textos Clepsidra (Córdoba, Plurabelle, 2004), Araña, en colaboración con la pintora Pepa Cobo y el compositor Juan Gómez Espinosa (Almería, El gaviero ediciones, 2005), De lo real y su contrario (Granada, Vitolas del Anaïs, 2007) , El presente desnudo (Santiago de Chile, Cuadro de tiza ediciones, 2011) y La soledad de las formas (Cantabria, Sol y sombra poesía, 2013). Como traductora es responsable de la versión Travesía escéptica, en colaboración con el poeta inglés James Womack, y de algunas versiones de la poeta gallega Chus Pato como Hordas de escritura seguido de Secesión (Madrid, Amargord, 2013). En el ámbito plástico es responsable del proyecto expositivo Gesto sin fin realizado para el Museo de América de Madrid que se desarrolló como exposición temporal en el año 2013.




¿De qué le salva la poesía?

Que la poesía salva, es un para qué. Los para qués no me resultan importantes en lo relativo a ninguna actividad humana. Me interesan los porqués. Por qué el poema. Y ahí responde Pound conmigo: Dios es un estado de la mente. O con un verso propio: primavera en secreto.


¿Un verso para repetirse siempre?

Todo es poesía menos la poesía.


¿Qué libro debe estar en todas las bibliotecas?

El que está en blanco.


Amor, muerte, tiempo, vida… ¿cuál es el gran tema?

La poesía es un juego, en el sentido más digno como quería Huizinga, con el lenguaje, con la lengua viva. El tema siempre somos nosotros. Es decir, yo.


¿Qué verso de otro querría haber escrito?
¡Odumodneurtse!


¿Escribir, leer o vivir?

¿No es todo lo mismo?


¿Dónde están las musas?

Si son las hijas de la memoria, en el más remoto de los futuros.


¿Qué no puede ser poesía?

Todo lo que se obceca en reproducir y no en producir sentido.


¿Cuál es el último poemario que ha leído?

Las veces de Esperanza López Parada.


Si todos leyéramos versos, el mundo…

No sería mejor ni peor que si todos pudiéramos  desarrollar el teorema de Fermat.


Tres autores para vencerlo todo.

Tres libros en los que sostenerse:  Nox de Anne Carson, Trilce de Vallejo, Canto villano de Blanca Varela.


¿Papel y lápiz, teclado o smartphone?

Cualquier lugar en el que pueda recogerse mi memoria.





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