sábado, 12 de marzo de 2016

COVADONGA GARCÍA FIERRO


COVADONGA GARCÍA FIERRO
(Oviedo, 1992)



Es Filóloga y ha realizado un Máster en Teoría e Historia del Arte y Gestión Cultural (Universidad de La Laguna). Tiene experiencia como gestora cultural, bibliotecaria, investigadora y docente. Escribe para la revista electrónica Fogal, en las modalidades de ensayo y crítica literaria. Actualmente, prepara una tesis doctoral en la rama de Estudios Literarios, Filológicos y Culturales. Ha recibido, entre otros, el Premio Dulce María Loynaz de Poesía (2013) y el Premio Internacional de Poesía Yolanda Sáenz de Tejada (2014). En 2015 vio la luz su libro de poemas Almario (Ediciones La Palma, Madrid).



¿De qué te salva la poesía?
De la locura y de la muerte. De la locura, porque es mi compañera en los momentos de inestabilidad; de la muerte porque únicamente el amor tiene la capacidad de hacerme sentir tan viva como ella.

¿Un verso para repetirse siempre?
El verso, se quiebre por donde se quiebre, ha de dar luz y perfume, de José Martí. Se la escuché a un profesor de Literatura que me hizo amar las letras.

¿Narrativa, teatro, ensayo… o sólo poesía?
Como lectora, todo. También Filología, Teoría del arte, Antropología y, sobre todo, Filosofía. Es la madre de todo. Como escritora, poesía, narrativa breve y, ahora, una novela con tintes autobiográficos que está naciendo.

¿Qué otras disciplinas artísticas practicas?
Practiqué danza y ballet clásico durante mi adolescencia. Aquellos años me hicieron amar el piano y el violín, pero nunca aprendí a tocar ningún instrumento. Me habría encantado.

¿Cuándo comenzaste a escribir poesía?
No lo recuerdo. La única certeza es que no dejaré nunca de escribir.

¿Qué crees que define tu obra?
No lo sé. Algunos lectores de ALMARIO (Ediciones La Palma, Madrid, 2015) coinciden en dos cosas: en que mi poesía tiende a despojarse de lo accesorio, y en que el tema del amor aparece ligado a la muerte de forma constante. Tal vez tengan razón, pero yo soy incapaz de analizar mi obra.

¿Crees que existe en las islas un estilo propio, una manera particular de hacer poesía?
Pienso que existen imágenes y temas que en ocasiones se repiten; lo mismo que hay imágenes y temas que se repiten en cualquier literatura de otra comunidad española o extranjera. En Canarias, una imagen recurrente es la del mar. Pero también hay poetas isleños que nunca lo reflejan en su obra.

¿La poesía está de moda?
La poesía no entiende de modas.

¿Crees que faltan referentes en la poesía?
Falta visibilizar a las mujeres poetas. En España, las mujeres del 27 y las mujeres del 50 merecen una lectura mucho más atenta. Estoy cansada de escuchar que María Teresa León es la mujer de Rafael Alberti. La tesis doctoral que escribo trata sobre la obra de Pino Ojeda, un referente fundamental para la poesía y la pintura españolas del siglo XX. Es mi forma de contribuir a esa causa.

¿Qué pretende uno cuando escribe?
La poesía no pretende nada. Un verdadero poeta, tampoco.

¿Qué libro debe estar en todas las bibliotecas?
El que necesitan los investigadores. Las bibliotecas son nuestro refugio cuando un libro está descatalogado o no se encuentra en ninguna librería.

Amor, muerte, tiempo, vida… ¿cuál es el gran tema?
Históricamente, los dos grandes temas han sido siempre el amor y la muerte; pero, sin duda, ambos están ligados a la vida y al inexorable paso del tiempo.

¿Qué verso de otro querrías haber escrito?
Cualquier greguería de Ramón Gómez de la Serna.

¿Escribir, leer o vivir?
Vivir. La literatura solo tiene sentido si se vive.

¿Dónde están las musas?
En nuestra capacidad de detenernos a observar el mundo que nos rodea y en la forma de expresar nuestras emociones. Esa es la materia prima. Lo demás es oficio.

¿Qué no puede ser poesía?
Es sospechoso todo aquello que pretenda, a priori, conseguir un gran número de ventas. La poesía no nace para el lucro. Nace para hacernos más humanos.

¿Cuál es el último poemario que has leído?
Las sandalias de la luna, de Isabel Medina (Ediciones Idea, 2009). Cada día releo algún poema de Pino Ojeda para la tesis. Siento especial debilidad por el poema “Te entregabas como el alba”.

Si todos leyéramos versos, el mundo…
El mundo sería más tolerante, más empático, más pacífico. La poesía y la filosofía son las dos carencias de cualquier sociedad que no funciona. Por desgracia, a España le faltan lectores.

Tres autores para vencerlo todo.
Cervantes, Virginia Woolf y Simone de Beauvoir.

¿Papel y lápiz, teclado o smartphone?
Teclado de ordenador. Lamento no haber vivido en la época de las máquinas de escribir.



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