miércoles, 12 de octubre de 2016

JESÚS MONTIEL LÓPEZ


JESÚS MONTIEL LÓPEZ 
(Granada, 1984)


Es un poeta y pintor español. Está casado y tiene cuatro hijos. Es licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de Granada. En 2013 obtiene el título de Doctor con la tesis titulada Los personajes de Walker Percy: peregrinaje o viaje existencial. Trabaja como profesor de Lengua y Literatura en la Escuela de Magisterio La Inmaculada. En 2011 ganó el Premio Nacional de Poesía Universidad Complutense por su libro Placer adámico, (Editorial Universidad Complutense, 2012)en 2012 el Premio de Poesía Leopoldo de Luis por Díptico otoñal, y en 2013 el Premio internacional de Poesía Alegría por Insectario (Editorial Rialp, S.A, Colección Adonáis n.637, 2013). Compagina la escritura con la pintura, concretamente el aprendizaje de la iconografía bizantina. Sus últimos poemarios son "La puerta entornada" (2016) y "Memoria de pájaro" (2016). 



¿De qué le salva la poesía?


De la costumbre. Escribir poesía requiere unos ojos curiosos, atentos al milagro, que son distintos de la mirada del hombre que vive acostumbrado, en el hastío. 

¿Un verso para repetirse siempre?


Un haiku de Borges: “En el desierto/ acontece la aurora./ Alguien lo sabe”.

¿Qué libro debe estar en todas las bibliotecas?


La Biblia. “Un libro hecho de viento”, como afirma Bobin. 

Amor, muerte, tiempo, vida…, ¿cuál es el gran tema?


Pienso que cualquier tema es importante. Todo depende de cómo se aborde. La muerte, el amor, el paso del tiempo son temas que siempre interrogarán al hombre. Es imposible eludir esos interrogantes. El gran tema es el mismo ser humano. Sabemos más del universo que de nosotros mismos. 

¿Qué verso de otro querría haber escrito?


(Nunca me he planteado eso).

¿Escribir, leer o vivir?


Vivir escribiendo, leyendo, amando a los míos. Todo a la vez. No concibo diferencias entre la vida y la escritura. 

¿Dónde están las musas?


En la disciplina. Uno puede tener talento, pero si no tiene perseverancia será estéril. Noventa por ciento de trabajo y diez de inspiración. 

¿Qué no puede ser poesía?


Todo es objeto de la poesía, hasta una colilla o una bolsa de basura. Otra cosa es cómo se escriba. Pienso que ahí sí hay fronteras. En la actualidad se han colado en el género poético textos que no son poesía sino eslóganes publicitarios, comida rápida. Un buen poema es una casa con muchas habitaciones. Un mal poema es un destello lingüístico más o menos ingenioso, pero que no alimenta el espíritu. 

¿Cuál es el último poemario que ha leído?


Algunos poemas sueltos de Rosillo a los que vuelvo de cuando en cuando. 

Si todos leyéramos versos, el mundo…


El mundo seguiría igual porque el problema está dentro del hombre. 

Tres autores para vencerlo todo.


Christian Bobin, Rilke, Dostoievsky.

¿Papel y lápiz, teclado o smartphone?


Prefiero empezar con el lápiz y el papel. Luego lo paso a ordenador, imprimo y reescribo. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario